viernes, 13 de septiembre de 2013

Merlot, la cepa modesta de las tintas


Si usted está iniciando en el mundo del vino, o quiere sorprender con un regalo, lo mejor es el término medio: un Merlot, que es más suave que el Cabernet Sauvignon, con menos taninos que reducen la astringencia o sequedad en boca. Seguro quedará bien.

Un vino con cuerpo medio, quizá heredado de su hermano mayor, la cepa Cabernet Sauvignon, con color intenso, sabores a frutas y algo de especias, logrando una sensación más intensa en la boca, pero con una suavidad al pasarlo como si se tratara de vainilla o mantequilla recorriendo el paladar.

El Merlot se cultiva en Burdeos, Francia, y logra una armonía entre una baja acidez y aspereza al tomarlo. Difícil no extasiarse con su atrayente aroma, que es el resultado de una combinación entre moras, ciruelas y especias como el laurel, clavo y pimienta negra.

Por su carácter, su delicadeza y un brillo menos intenso que el Cabernet Sauvignon, el vino Merlot goza de un lugar privilegiado entre los sofisticados y sobrios.

Sin duda se destaca por su versatilidad para maridarse con diferentes alimentos, pero va muy bien con las carnes y las verduras si se busca un perfecto equilibrio. Eso sí, recuerde servirlo siempre a una temperatura entre 14 y 16 grados.

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