sábado, 28 de septiembre de 2013

Syrah o Shiraz, la cepa elegante y clásica


No se deje confundir. Syrah, que se cultiva en las zonas frías de Francia, o Shiraz, proveniente de zonas cálidas deAustralia, se destaca por ser una cepa clásica, que proviene de la uva pequeña, de piel gruesa y color oscuro.

Aunque es seca, la sensación al paladar de tomar un vino de cepa Syrah es exquisita por su astringencia, pues sus taninos medios o altos juguetean entre la suavidad y la acidez en la boca.

Difícil pasar por alto la elegancia que resalta en cualquier vino Syrah. Tienen mucho cuerpo, sabores a especias y a fruta negra como la zarzamora.

Syrah o Shiraz, cualquiera de las dos maneras de pronunciarla o escribirla están bien.

La diferencia entre su denominación de origen es sencilla: si el Shiraz es del Norte de Rodano (Francia) tiende a conservar una mayor acidez. Si se trata de un Syrah de Australia, sus taninos son más suaves, pero si la cepa proviene de Sudáfrica, tiene garantizado un color más profundo y mucho cuerpo.

Siempre que quiera acompañar comidas condimentadas o especiadas, pero nada picantes, un Syrah es casi perfecto. Tenga presente servirlo a 17 grados de temperatura, en su punto.

¿Acaso no es tentador disfrutar de un Syrah en esas noches frescas o frías, acompañado de un buen estofado de res, un risotto de hongos y queso maduro?… ¡Sabemos que sí! Quedarse con las ganas no es una opción.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Pinot Noir: Difícil de cultivar, fácil de tomar


¡Sal de la rutina! Nada más exquisito que tomar un Pinot Noir y extasiarse con sus sabores y aromas a frutos rojos frescos, similares a las fresas, cerezas o frambuesas.

Es considerada una uva tinta selecta difícil de cultivar, ya que necesita de climas fríos para desarrollarse adecuadamente.

Un Pinot Noir es perfecto para sorprender en fechas especiales como estas: ‘Amor y Amistad’, porque es un vino ligero y delicado en la boca. Elegante y sofisticado.

El sólo hecho de observarlo genera la sensación de querer tomarlo por su color tinto poco intenso, propio de sus bajos niveles en taninos que le dan una su sutil acidez. A medida que envejece su tonalidad va cambiando a unos reflejos anaranjados y ocres.

Contrario a lo que generalmente se dice: “que un vino entre más viejo genera mayor placer al tomarlo”, la mayoría de los Pinot Noir se consumen mejor cuando son jóvenes.

Cualquier productor de esta cepa sin duda debe ser bueno, pero su origen clásico es en Borgoña (Francia). También se produce en Chile (Valle Central, Valle Casablanca), en Suramérica, Australia, Estados Unidos (California y Obregón) y en Nueva Zelanda.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Merlot, la cepa modesta de las tintas


Si usted está iniciando en el mundo del vino, o quiere sorprender con un regalo, lo mejor es el término medio: un Merlot, que es más suave que el Cabernet Sauvignon, con menos taninos que reducen la astringencia o sequedad en boca. Seguro quedará bien.

Un vino con cuerpo medio, quizá heredado de su hermano mayor, la cepa Cabernet Sauvignon, con color intenso, sabores a frutas y algo de especias, logrando una sensación más intensa en la boca, pero con una suavidad al pasarlo como si se tratara de vainilla o mantequilla recorriendo el paladar.

El Merlot se cultiva en Burdeos, Francia, y logra una armonía entre una baja acidez y aspereza al tomarlo. Difícil no extasiarse con su atrayente aroma, que es el resultado de una combinación entre moras, ciruelas y especias como el laurel, clavo y pimienta negra.

Por su carácter, su delicadeza y un brillo menos intenso que el Cabernet Sauvignon, el vino Merlot goza de un lugar privilegiado entre los sofisticados y sobrios.

Sin duda se destaca por su versatilidad para maridarse con diferentes alimentos, pero va muy bien con las carnes y las verduras si se busca un perfecto equilibrio. Eso sí, recuerde servirlo siempre a una temperatura entre 14 y 16 grados.